Reducción de la disponibilidad de alimento

El quebrantahuesos basa una buena parte de su dieta en los restos de animales domésticos como cabras y ovejas. Por ello, y pese a que los estudios de viabilidad comprobaron la suficiente disponibilidad trófica en las áreas de reintroducción, la acusada crisis que vive desde hace años la ganadería en régimen extensivo y el hecho de que la existencia de carroña en el medio venga en buena parte determinada por el alto grado de incumplimiento de la normativa sanitaria que obliga a retirar los cadáveres de los animales que mueren en el campo, el proyecto decidió poner en marcha una línea de trabajo, no contemplada originalmente, orientada a la puesta en valor de los servicios ambientales que presta la ganadería extensiva en zonas de alto valor natural. En esta línea se incluyeron, las actuaciones en las que la FG ha participado para propiciar que un nuevo reglamento SANDACH abriera la puerta a que los ganaderos en extensivo de zonas con poblaciones de carroñeras puedan acogerse a excepciones en la obligatoriedad de la recogida de cadáveres.
Puesta en valor de la ganadería en régimen extensivo
Fruto del trabajo desarrollado desde 2005 (sensibilización de los colectivos cinegético y ganadero contra el uso de cebos envenenados), en 2006 y 2007 la FG organizó las I y II Jornadas “Pastores por el monte mediterráneo andaluz”. El principal objetivo de este encuentro, que congregó a casi 200 personas vinculadas al sector ganadero, fue promocionar el papel esencial de la cabaña tradicional de ovino y caprino en extensivo no sólo como elemento clave para la cohesión del tejido social y productivo de las áreas de montaña en las que se desarrolla el proyecto de reintroducción del quebrantahuesos, sino también como agente productor de biodiversidad y modelador del paisaje (con una carga adecuada, frena la degradación de los hábitat).
En este sentido, y dado que la alta dependencia del quebrantahuesos del pastoreo hace que el éxito del proyecto de reintroducción pase indefectiblemente por el mantenimiento de este tipo de ganadería tradicional (la mayoría de las explotaciones en las áreas de reintroducción ya disponen, además, de certificación ecológica) en 2008, coincidiendo con la vuelta de los ganaderos trashumantes a los pastos de verano en la Sierra de Segura, la FG celebró varias reuniones con ganaderos para conocer en profundidad la realidad del sector en la principal área de actuación del proyecto.
El resultado de este trabajo (2 reuniones y 55 entrevistas a ganaderos través de un cuestionario estandarizado y visitas a explotaciones) fue recogido en el informe “Análisis de la ganadería extensiva en la Sierra de Segura. Problemas y perspectivas a corto y medio plazo: consecuencias para las aves carroñeras”. Pese a que el 80 por ciento de los ganaderos afirmaron ver peligrar la viabilidad de su negocio más allá de los próximos cinco años a causa de la baja rentabilidad y la consiguiente falta de relevo generacional, el informe permitió confirmar, sin embargo, importantes potencialidades locales, principalmente: el alto valor natural del entorno, la elevada calidad del producto, la juventud de los productores en activo y el importante peso relativo (volumen) de la cabaña ovina segureña en el conjunto de la región.
- Pastores y quebrantahuesos
Vincular la cultura ganadera local a la conservación del quebrantahuesos, promoviendo producciones integradas de alto valor añadido y marcas de calidad que pongan en valor ésta y otras externalidades ambientales haciendo aumentar con ello la demanda puede constituir una interesante vía para ayudar a dinamizar un sector cuya rentabilidad está supedita a la renovación de los subsidios en 2013.
En 2009 se llevaron a cabo acciones orientadas a llamar la atención de la sociedad sobre las graves consecuencias ambientales de la desaparición de la ganadería extensiva e incitar al consumo de estas producciones locales generadas de forma sostenible como una manera eficaz de contribuir a la conservación del quebrantahuesos. Entre ellas, cabe destacar la presentación del documental “La Sierra Incompleta” y la campaña informativa “Ganaderos en Extensivo: Guardianes de la biodiversidad y el paisaje” realizada por UPA-A, en el marco de este proyecto. El proyecto LIFE también ha estado presente en foros de apoyo a la actividad trashumante, haciéndose eco de la llegada a las zonas de reintroducción de los rebaños de procedentes de la Serranía de Albarracín (Teruel) a través de la Cañada Real Conquense.
Nueva normativa sanitaria sobre SANDACH
En 2002, la alerta sanitaria desencadenada desde finales de los años 80 por la Encefalopatía Espongiforme Bovina, conocido como "mal de las vacas locas", conllevó la aprobación de un reglamento muy restrictivo que supuso, entre otras medidas, el cierre de los pequeños muladares tradicionales y prohibió el abandono de cadáveres de ganado doméstico en el medio.
Esta decisión, muy contestada por el sector conservacionista dado su impacto en la disponibilidad de alimento para las distintas especies carroñeras, obligó a los ganaderos de bovino, ovino y caprino a la contratación de un seguro de retirada de cadáveres que pese a estar parcialmente subvencionado, conllevó importantes trastornos a la actividad de las explotaciones en extensivo en áreas de montaña.
Aunque en teoría, la normativa ya preveía determinadas excepciones para las reses que murieran en zonas remotas de difícil acceso, en cuyo caso el ganadero podía incinerar o enterrar el animal in situ, en la práctica esto nunca llegó a aplicarse, ya que ninguno de los posteriores desarrollos normativos definieron qué parte del territorio podía considerarse “zona remota”.
Del mismo modo, los complejos condicionantes que impusieron dos decisiones del Parlamento Europeo y del Consejo (2003 y 2005) relativas a la posibilidad de alimentar aves necrófagas con determinadas canales de bovino, ovino o caprino en comederos autorizados en el marco de programas oficiales de conservación en España, Grecia, Italia, Francia, Chipre y Portugal conllevó que en la práctica muchos de estos muladares se abastezcan sobre todo de materiales procedentes del cerdo.
Desde el año 2007, las comunidades autónomas y el Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino han estado trabajando junto a distintas organizaciones conservacionistas (lideradas por SEO), para que la normativa recogiera las especiales características de aquellas zonas en las que confluye una importante población de carroñeras y una arraigada tradición ganadera en régimen extensivo.

Fruto de estos esfuerzos y tras el acuerdo alcanzado en abril de 2009 por el Parlamento Europeo, en septiembre, el Consejo de Ministros de Agricultura de la UE aprobó un nuevo reglamento sobre normas sanitarias aplicables a los sandach que abre la posibilidad de que “en determinados casos y a modo de excepción”, los ganaderos de bovino, ovino y caprino puedan volver a eliminar las carroñas en el campo por procesos naturales gracias a la acción de las distintas especies necrófagas.
El nuevo reglamento, publicado en el Boletín Oficial de la UE el pasado 14 de noviembre, debe ahora desarrollarse a nivel comunitario nacional y autonómico, por lo que no se prevé que pueda empezar a aplicarse hasta, al menos, mediados de 2011. De cómo y dónde se aplique la excepción a la recogida de cadáveres dependerá que la alianza tradicional entre pastores y carroñeras en las áreas de reintroducción del quebrantahuesos vuelva a estar dentro de la legalidad.
Por ello, en la línea de apoyo al sector ganadero que ha venido desarrollando la FG desde el inicio del proyecto LIFE y con el objetivo de contribuir a definir la postura de Andalucía durante la fase de discusión del reglamento de aplicación de la nueva norma, en octubre de 2009, la FG participó (como secretaría técnica por encargo de la CMA) en la organización del I Seminario sobre Poblaciones de Aves Necrófagas de Andalucía que bajo el título “De la alerta sanitaria a la Gestión Integrada” reunió en Córdoba a representantes de los distintos proyectos andaluces de conservación de aves carroñeras, técnicos de Sanidad Veterinaria de la Consejería de Agricultura y Pesca y miembros de las organizaciones agrarias y cinegéticas ASAJA, COAG, UPA y APROCA.
La propuesta de la FG, recogida en las conclusiones del encuentro, incluía, entre otras recomendaciones, la necesidad de abordar la negociación del reglamento partiendo de una propuesta de máximos según la cual pudieran acogerse a esta excepción todas aquellas explotaciones de bovino, ovino y caprino en régimen extensivo ubicadas en unas “Áreas de Interés para la Alimentación de Aves Necrófagas” (aún por definir) que además de cumplir con la normativa sanitaria y ambiental vigente y mostrar un compromiso activo con la conservación de la biodiversidad, obtuvieran una alta calificación sanitaria (100% de resultados negativos en EEB para, al menos, el 4% de los animales muertos).
Para la FG, un correcto desarrollo de este reglamento no sólo constituye la oportunidad de que la normativa sanitaria no vuelva a entrar en confrontación con las obligaciones ambientales y de conservación de la biodiversidad contraídas por los Estados miembros, sino también para poner en valor los servicios que presta la ganadería en régimen extensivo si se logra que el ahorro (en gestión e infraestructuras) revierta directamente en estas explotaciones ganaderas tradicionales a través de una reducción de las primas de los seguros o nuevas líneas de ayuda.