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Plan de acción contra el uso de cebos envenenados

El uso de cebos envenenados fue la principal y última causa de extinción del quebrantahuesos en Andalucía y aunque en la actualidad esta práctica dista mucho de tener las dimensiones que alcanzó a lo largo del siglo XX, hoy sigue siendo la principal causa de mortalidad de la especie en Europa. Frente al 3,6% debidas a causas naturales, el 73,1% de las bajas (Margalida et al, 2008) responden a causas de origen antrópico vinculadas a malas prácticas en el aprovechamiento de los recursos naturales.

 

El uso ilegal de cebos envenenados es, además, un delito complejo que conjuga factores culturales, socioeconómicos, administrativos, legales,  sanitarios, políticos, policiales... por lo que la lucha contra el veneno pasa, inevitablemente, por implementar líneas de trabajo multidisciplinares que ayuden a atajarlo desde varios frentes e implicando a muy diversos colectivos. El Plan de Acción de la FG contra el uso ilegal de cebos envenenados, tiene como función crear un marco lógico y vertebrador para todas las acciones concebidas para erradicar esta amenaza, actuando como una herramienta dinámica que permite incorporar modificaciones a la luz de la experiencia adquirida y las nuevas informaciones recabadas durante su desarrollo.

              
 
 

Sabía que...?

En 2004, los primeros resultados de la recién creada Estrategia Andaluza Contra el Veneno de la Consejería de Medio Ambiente, pusieron de manifiesto la gravedad del problema en la región, hasta el punto de que, desde distintos foros, se cuestionó el propio proyecto de reintroducción del quebrantahuesos, vinculando su viabilidad al efectivo control de esta amenaza.

 


El Plan de Acción de la FG contra el uso ilegal de cebos envenenados nace en el marco del proyecto LIFE 04NAT/ES/00056 "Acciones para la reintroducción del quebrantahuesos en Andalucía".

El primer Plan de Acción, revisado y actualizado en 2008, se estructuró orientado a la consecución de tres grandes objetivos:

  1. Conocer mejor el problema a través del análisis de toda la información disponible;
  2. Disuadir y sensibilizar sobre las consecuencias legales y ambientales del uso ilegal de venenos a través de acciones dirigidas a cazadores, ganaderos, distribuidores de fitosanitarios y centros escolares, así como a la sociedad a través de los medios de comunicación;
  3. Ayudar a mejorar la eficacia de la persecución policial y jurídica de este delito, de un lado, contribuyendo a mejorar la especialización de los agentes responsables del levantamiento y la custodia de cebos y cadáveres y, de otro, a través del seguimiento de expedientes y la personación de la FG en procesos penales seguidos por esta causa.

La evaluación de los resultados obtenidos entre 2005 y 2007 y la evolución de los indicadores de uso de veneno, evidenciaron que pese a que las consecuencias legales, ambientales y para la salud pública del uso de cebos envenenados en el medio natural eran cada vez más conocidas y generaban mayor rechazo social, aún había explotaciones en las que se seguían recurriendo al veneno. Había que llegar a más personas de los colectivos rurales y hacerlo de una forma más eficaz y había que actuar también sobre los supuestos problemas (generalmente motivados por mala gestión) que incitaban a seguir usando cebos envenenados. Las medidas estaban siendo efectivas, pero no eran suficientes.

El Plan de Acción de la FG, en detalle:

  1. Obtención de Información sobre el uso ilegal de venenos
  2. Prevención y disuasión del uso de cebos envenenados
  3. Persecución legal del delito de uso de cebos envenenados 

1. Obtención de información sobre el uso ilegal de venenos

Un año antes de la primera suelta (mayo de 2006), el uso ilegal de cebos envenenados seguía suponiendo una amenaza para el proyecto andaluz. Pero ¿hasta qué punto esta circunstancia no estaba ligada directamente a un mayor esfuerzo de búsqueda? Y lo que es más importante ¿Se había alcanzado niveles de amenaza “aceptables” para iniciar la reintroducción, según los criterios de la UICN que habían guiado el proyecto desde su concepción?

Para dar respuesta a estas cuestiones, en 2005 el equipo LIFE analizó toda la información disponible hasta la fecha sobre casos de uso ilegal de cebos envenenados en el medio natural en Andalucía, recopilando los datos anteriores a 2001 recabados por el Ministerio de Medio Ambiente y la Estación Biológica de Doñana, y los recogidos desde 2001 por el Centro de Análisis y Diagnóstico de Fauna Silvestre de la Consejería de Medio Ambiente (CAD), organismo responsable de compilar de forma sistemática y estandarizada todos los casos de veneno registrados en Andalucía.

El informe Impacto potencial del uso de cebos envenenados en la reintroducción del quebrantahuesos en Andalucía constató, por un lado,  la relación entre el aumento de casos registrados y la mejora de la capacidad de búsqueda y detección tanto por parte de la autoridad competente, como de otras organizaciones y la ciudadanía (mayor sensibilización) y, por otro, cómo la diferencia entre el esfuerzo de búsqueda realizado en Andalucía con respecto a otras regiones (por tanto, también, en el volumen y calidad de la información disponible) dificultaba evaluar de forma comparada la incidencia real de esta práctica. Hechos como que en el primer semestre en funcionamiento de la unidad canina, el número de cadáveres y cebos detectados se incrementara en un 18% ponía claramente de manifiesto la necesidad de establecer indicadores independientes del esfuerzo de búsqueda.

Mapa de uso de veneno (2007)
 


 

Otras fuentes de información

La información disponible sobre uso ilegal de venenos fue paulatinamente enriqueciéndose gracias a información obtenida de otras fuentes documentales y personales, fundamentalmente, los sumarios judiciales de los procedimientos judiciales abiertos por presunto uso de cebos envenenados en los que la FG se iba personando como acusación particular (7 procesos, con 3 sentencias condenatorias, desde 2005) y los contactos personales establecidos con miembros del colectivo cinegético y ganadero de las áreas de reintroducción del quebrantahuesos, como resultado de las diversas actividades de divulgación, sensibilización y promoción de la participación realizadas desde el inicio del proyecto.

Conocer en profundad no sólo dónde y cuándo, sino también, quién, cómo y por qué determinados individuos seguían arriesgándose a utilizar cebos envenenados pese a ser un delito penado con hasta dos años de prisión (análisis de la casuística, de la motivación subyacente y de la percepción social), ha resultado clave para tomar decisiones estratégicas en la lucha contra el veneno, ayudando a priorizar áreas de actuación e implementar mejores herramientas de control tanto coercitivas y punitivas (inspecciones, cierres cautelares, apertura de expedientes administrativos, sentencias condenatorias...) como preventivas y disuasorias, a través de un mayor protagonismo de los colectivos diana en la gestión de esta amenaza para la biodiversidad y el futuro del mundo rural.

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2. Prevención y disuasión del uso de cebos envenenados

Las acciones de prevención y disuasión del uso de cebos envenenados previstas originalmente en el proyecto LIFE se ceñían al control de la distribución de fitosanitarios susceptibles de ser utilizados cono tóxico en la elaboración de cebos envenenados (seguimiento a través de visitas periódicas y fichas de control de las ventas desde el fabricante y el distribuidor y del uso dado al producto por el comprador final) y en los contactos directos en el terreno entre los técnicos y los cazadores, ganaderos y agricultores de las áreas de reintroducción.

En el primer plan de acción de la FG, estas acciones se agruparon en dos líneas de trabajo: una tendente a mejorar la formación y el conocimiento del problema por parte de los colectivos diana (cazadores y ganaderos), distribuidores de fitosanitarios y escolares a través de líneas divulgativas específicas, presencia en eventos sectoriales y el establecimiento de posibles cauces de colaboración y la otra, orientada a difundir, principalmente a través de los medios de comunicación, sus graves consecuencias legales, ambientales y para la salud.

  • Control de la venta y distribución de productos fitosanitarios

Entre 2005 y 2006 se realizaron 134 visitas a distribuidores de fitosanitarios. Entre ellos, se visitaron todos aquellos puntos de venta en los municipios de las áreas de reintroducción en las que se detectaron casos positivos de cebos envenenados y todos los incluidos en la ZEPA de Sierra Nevada ya que este espacio natural, pese a ser la segunda área prioritaria de reintroducción, en aquel momento, casi duplicaba la intensidad relativa de uso de cebos envenenados de las sierras de Cazorla, Segura y Las Villas. Los resultados obtenidos de este seguimiento fueron, sin embargo, escasos. Por un lado, los distribuidores realizan una actividad legal que no desean identificar con ningún tipo de acción delictiva. Por otro, consideraban que difundir las consecuencias de un posible uso indebido de un producto por parte de sus clientes podría influir negativamente en las ventas. En ciertos casos, esta falta de colaboración de los distribuidores para prevenir el uso de cebos envenenados se materializó en la retirada del material divulgativo (folletos y carteles) dispuesto por los técnicos del proyecto en sus establecimientos. Esta circunstancia, unida a constatación de que la mayoría de los fitosanitarios utilizados en cebos envenenados no provenían de vías comerciales, sino de excedentes de particulares, llevó finalmente a desestimar esta línea de acción.

  • Sensibilización de los colectivos cinegético y ganadero

Muchas campañas de sensibilización con un alto grado de impacto en la opinión pública, se habían demostrado poco eficaces para llegar de forma efectiva a los colectivos rurales implicados en esta amenaza. Por otra parte, la baja concienciación del mundo rural sobre las consecuencias del uso ilegal de venenos influía, a su vez, en una escasa presión social y en que la persecución de este delito tampoco estuviera dando excesivos frutos. ¿A qué obedecían estos problemas de comunicación entre conservacionistas y cazadores y ganaderos? Y sobre todo, ¿Qué hacer al respecto?charla a cazadores

Para el equipo LIFE, la clave para abordar el problema estaba en la búsqueda de interlocutores rurales, actores locales bien sensibilizados y pertenecientes, o con influencia, en el colectivo cinegético o ganadero (relación personal, alta frecuencia de contacto, mismo registro, intereses y contexto socioeconómico) que ayudaran adaptar mejor las acciones de sensibilización al entorno y a desarrollarlas en un clima de mayor confianza.

Este planteamiento debía mejorar la efectividad de la transmisión del mensaje desde los grupos conservacionistas a los colectivos diana y viceversa (retroalimentación de información de alta calidad), así como desde éstos, a aquellos individuos que aún utilizaban el veneno.

Pero, ¿Cómo llevar esto a la práctica?

¿Cómo encontrar y convencer a estos interlocutores?

El proyecto comenzó a trabajar sobre dos grandes premisas: los mensajes debían difundirse desde dentro de los propios colectivos cinegético y ganadero y sólo el trabajo codo con codo sobre el terreno, basado en el reconocimiento de la capacidad de interlocución de la población local como verdaderos gestores del territorio, nos legitimaría como emisores válidos de estos mensajes en el mundo rural.

  • Líneas divulgativas

Cazadores contra el Veneno

Cazadores contra el Veneno es una línea divulgativa pensada por cazadores convencidos de que el uso de cebos envenenados es un problema también para el futuro de la propia práctica cinegética, cuyo principal objetivo es animar a la reflexión, el diálogo y la autocrítica sobre la realidad de la caza, el veneno y los problemas de predación, trasladando la idea de que no basta con condenar el veneno, sino que es preciso comprometerse y participar de forma activa en su erradicación atacando la verdadera raíz del problema: la falta de una gestión integrada de calidad. El objetivo último es superar el tradicional enfrentamiento entre caza y conservación y sensibilizar al colectivo de los riesgos legales, ambientales y para el propio futuro y la imagen de la práctica cinegética de este delito. En el cuaderno “Cazadores contra el veneno” el contenido de carácter más técnico se entrelaza con la conversación de dos amigos cazadores, uno concienciado con la necesidad compatibilizar caza y conservación y otro mástolerante con las malas prácticas. Los razonamientos del primero desmontan, con datos y sobre todo con sentido común, las falsas creencias que siguen fundamentando la “gestión” de numerosos acotados. Del mismo modo, las jornadas "Cazadores Contra el Veneno" se convirtieron en un espacio formativo y de encuentro que permitió acercar posturas y encontrar nuevas vías de colaboración entre cazadores, gestores y guardas de coto y técnicos de la FG, la Estrategia para la Erradicación del Uso Ilegal de Cebos Envenenados en Andalucía (CMA) y agentes del SEPRONA. Gracias al apoyo de la FAC, como socio del proyecto LIFE, la FG pudo dirigirse a cientos de cazadores en su propio terreno: asambleas provinciales, cursos organizados por entidades cinegéticas, campamentos para hijos de cazadores… mejorando su formación específica en esta materia y logrando que el mensaje calara y fuera el propio colectivo quien tomara finalmente en mano la responsabilidad de desvincular caza y veneno.

 

Programa para la Mejora de la Gestión Cinegética

La principal conclusión extraída del trabajo realizado bajo el paraguas “Cazadores contra el veneno” fue que la única perspectiva desde la que abordar el futuro de la caza debía ser la sostenibilidad. El Programa para la Mejora de la Gestión Cinegética de la FG es una herramienta basada en acuerdos de custodia del territorio cuyo objetivo es facilitar la incorporación de una gestión cinegética de calidad en cotos de caza de las áreas de reintroducción del quebrantahuesos. La idea es demostrar que una correcta gestión del coto que tenga en cuenta su verdadera capacidad cinegética, no sólo hace innecesario el uso de cebos envenenados, lazos, repoblaciones incontroladas, u otras artes ilegales y perjudiciales para el medio ambiente, sino que redunda en el aumento de la calidad ecológica y cinegética del territorio. Una gestión cinegética de calidad devuelve la dignidad y la naturalidad a la caza. Desde que en julio de 2005 se firmara el primer acuerdo con la Sociedad de Caza “Espartal de Hinojares” (Jaén), el número de hectáreas cinegéticas en custodia ha pasado de 3.450 a 32.235 en 2009.

 

Ganaderos contra el Veneno

En su estrategia de búsqueda de interlocutores, la primera línea de acción seguida por la FG fue la de promover el contacto directo con los titulares de explotaciones extensivo en las áreas prioritarias de reintroducción, llamando la atención de los ganaderos sobre las numerosas relaciones existentes entre la ganadería extensiva y las aves carroñeras. La más evidente, el servicio sistémico de consumo de reses muertas (lo que pasa por la erradicación del uso ilegal de cebos envenenados para garantizar la supervivencia de la población), pero también otras como el papel determinante del pastoreo en la conservación de los ecosistemas o, incluso, la posibilidad de elevar el valor añadido de sus producciones a través de marcas de calidad vinculadas al proyecto de reintroducción del quebrantahuesos. Esta nueva visión del proyecto de reintroducción del quebrantahuesos como un aliado para la conservación y la mejora de la ganadería extensiva, contribuyó de manera decisiva al éxito de la campaña de charlas de sensibilización “Ganaderos contra el veneno” organizadas en colaboración con la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos de Andalucía UPA-A.

 

Pese a la evaluación positiva de los resultados obtenidos entre 2005 y 2007 en las líneas de trabajo con ganaderos y cazadores, la muerte de dos quebrantahuesos en 2008 tras ingerir cebos envenenados en la Sierra de Castril, puso de manifiesto que las medidas emprendidas hasta el momento si bien estaban siendo eficaces, todavía no eran suficientes. Aún había explotaciones ganaderas y cinegéticas en las que se seguían recurriendo al veneno como herramienta de gestión.

¿Existían vías más eficaces de difundir nuestro mensaje?

En definitiva: ¿Cómo incardinar la lucha contra el veneno y la necesidad de apostar por formas sostenibles de gestión cinegética y ganadera en el día a día de estos colectivos?

Innovar en conservación, innovar en participación: las redes de gestión de amenazas

A lo largo de 2008, la FG diseñó una nueva estrategia de sensibilización y disuasión orientada a promover una implicación todavía más activa de la población local, y en particular de ganaderos y cazadores, en la gestión del problema del veneno a través de redes sociales lideradas por actores locales adecuadamente sensibilizados (líderes de opinión en los propios colectivos diana) que promueven y canalizan de forma eminentemente participativa acciones contra el veneno y otras amenazas en las áreas de reintroducción de la especie.

 

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3. Persecución legal del delito de uso de cebos envenenados

El tercer bloque del Plan de Acción es la persecución del delito, tanto desde el ámbito policial, mejorando la formación específica en esta materia de los agentes responsables del levantamiento y la custodia de los cadáveres y cebos envenenados, como desde el punto de vista administrativo, promoviendo un conocimiento más profundo del problema por parte de gestores y legisladores ambientales; y judicial, a través de la promoción de la acusación particular en los procesos instruidos por esta causa y de la sensibilización de la Magistratura y la Fiscalía ante este delito tipificado en el artículo 336 del actual Código Penal con hasta 24 meses de prisión.

Desde noviembre de 2005 la FG se ha personado en todos aquellos procedimiento instruidos por un presunto delito de uso de cebos envenenados en las áreas de reintroducción del quebrantahuesos (fundamentalmente en la provincia de Jaén, pero también fuera de ella en casos de especial relevancia), sumando un total de 7 procesos, 3 de ellos con resultado de sentencia condenatoria de prisión y 2 aún en fase de instrucción o a la espera de juicio (marzo de 2010).

Toda la información relativa a los fundamentos legales de la actuación de la FG, así como la relación comentada de las dificultades y logros obtenidos en cada uno de los procesos abiertos ha sido recogida en la “Guía para la persecución del uso ilegal de cebos envenenados: La persecución del uso ilegal de cebos envenenados en el marco del proyecto LIFE “Acciones para la reintroducción del quebrantahuesos en Andalucía”. Entre las principales conclusiones de este informe cabe destacar que, pese a la necesidad urgente de seguir mejorando la elaboración de los atestados y la obtención de pruebas incriminatorias a través de la aplicación de técnicas de investigación criminalística y forense, el hecho de que cada vez haya más casos que llegan a una vista oral como consecuencia de la existencia de suficientes indicios sobre la presunta participación de los acusados en los hechos, indica un incuestionable avance en este sentido. 

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