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conservación de especies amenazadas en ecosistemas
fragmentados requiere el seguimiento periódico
de sus poblaciones, proceso que a menudo incluye la
utilización de muestreos no invasivos como la
recolección de plumas, egagrópilas, excrementos
y otros restos con diferentes objetivos. Debido a la
vinculación indirecta de dichos restos con cuestiones
esenciales para la recuperación de estas especies
como su ecología trófica, la tolerancia
a las actividades humanas o la carga parasitaria de
sus poblaciones, el análisis de los datos obtenidos
a partir de estas muestras requiere la participación
de investigadores con probada capacidad analítica.
Recientemente, expertos de la Fundación GYPAETUS se han involucrado en parte de estos análisis
utilizando como especie modelo el Oso Pardo (Ursus arctos).
Aunque dicha especie no está presente en el territorio
andaluz, las causas de su regresión poblacional
(persecución humana, fragmentación y reducción
de su hábitat, entre otras) son comunes a gran
parte de la fauna
amenazada andaluza. En ese sentido se pretende estudiar
los cambios en los hábitos alimenticios que la
especie ha sufrido durante las últimas décadas
así como la evolución temporal de aquellos
factores (antropogénicos o no) potencialmente
vinculados a dicho cambio y las implicaciones de dichos
cambios para la gestión de la especie. Otras
aplicaciones de las
muestras fecales como la cuantificación del nivel
de estrés de las poblaciones de las que proceden
serán también exploradas por estos expertos,
siguiendo una novedosa línea de investigación
que ya comienza a ser utilizada en la gestión
de numerosas poblaciones de vertebrados amenazados en
diferentes lugares del mundo.
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