Volver a la portada

flechaMás de 30 voluntarios de Andalucía y Murcia han participado en esta edición del Campo de Voluntariado para la Reintroducción del Quebrantahuesos en Andalucía

  • Se ha desarrollado entre los días 19 y 28 de agosto en el Parque natural de las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas.

07/09/2007

Este campo de voluntariado, organizado por la Fundación Gypaetus , se enmarca dentro de la XIII Edición de Campos de Voluntariado en Espacios Naturales Protegidos de Andalucía, que anualmente convoca y subvenciona la Consejería de Medio Ambiente, y en la que lleva participando la fundación de forma continuada desde su IX edición en el año 2003.

El objetivo general de los campos de voluntariado es la realización de actuaciones concretas de conservación y mejora dentro de los Espacio Naturales Protegidos, promoviendo la participación ciudadana. El objetivo concreto de este campo ha sido la colaboración en el proyecto de reintroducción del quebrantahuesos en Andalucía, a través de diversas tareas desarrolladas en el Parque Natural de las Sierras de Cazorla, Segura y las Villas.

En este parque comenzaron las primeras sueltas controladas de quebrantahuesos en el pasado 2006, y, actualmente, son ya 5 los ejemplares liberados en dicho espacio, el único lugar de Andalucía en el que hasta ahora se han producido liberaciones de pollos de esta especie.

Tras un módulo de formación en los primeros días, para familiarizar a los voluntarios con el proyecto y las líneas de actuación que se están siguiendo, se formaron varios equipos de trabajo dirigidos por los cuatro monitores del campo.


Los voluntarios reciben formación en el Centro de Cría Guadalentín.

Los diferentes equipos se repartieron diariamente las labores a realizar. Mientras unos trabajan en el Centro de Cría Guadalentín, colaborando con los técnicos de esta magnífica instalación en las diferentes tareas que diariamente deben ejecutar, otros instalaban 2 puntos de información para informar del proyecto a turistas y visitantes, y otros lo acercaban, nuevamente, a los habitantes de los pueblos de la zona.

En el centro de cría los voluntarios han trabajado, principalmente, en la limpieza y construcción de jaulas, el lavado de la lana que luego utilizarán los ejemplares adultos para forrar interiormente sus nidos, y la alimentación de los ejemplares.

Los puntos de información se colocaban todos los días en Arroyo Frío y en el Centro de Interpretación de la Torre del Vinagre. En ellos los voluntarios trabajaban directamente con las personas que pasan sus días de vacaciones en estos bellos parajes, informándoles del estado actual del proyecto y repartiendo fichas para el seguimiento de los pollos liberados.


Los más pequeños disfrutando con el quebrantaen uno de los puntos de información instalados.

Los participantes en el campo de voluntariado han visitado también algunos de los pueblos del parque, informando a los vecinos de los mismos del proyecto y de los ejemplares liberados en estos dos últimos años. Se ha priorizado en aquellos pueblos más cercanos a la zona de suelta, donde es más probable el avistamiento de los ejemplares. Al igual que en los dos puntos de observación, se repartieron fichas para el seguimiento de los ejemplares liberados.

Estas fichas de seguimiento aportan a los técnicos del proyecto una información valiosísima que ayudará a seguir los movimientos y comportamientos de los quebrantahuesos reintroducidos, a la vez que ayudan a integrar a los diferentes colectivos ciudadanos en el proyecto.


Ficha de seguimiento de los ejemplares liberados (3ª edición).

Se han realizado también actividades complementarias relacionadas con el conocimiento y conservación de la naturaleza: visitas guiadas al Centro de Interpretación Fluvial del Río Borosa y al Parque Cinegético Collado del Almendral, dedicadas a conocer mejor el funcionamiento de los ríos y algunas de las especies que los pueblan, así como a familiarizar a los participantes con los ungulados del parque y con la gestión cinegética que se viene realizando en el mismo desde hace décadas.

Para finalizar las completas jornadas de trabajo, los monitores prepararon actividades lúdicas de carácter educativo: rutas nocturnas, talleres de orientación, observación e identificación de estrellas…

Otro año más, y ya van 5 consecutivos, los voluntarios venidos desde diferentes puntos de la geografía española colaboran activamente en un proyecto tan ambicioso como este. Con su ayuda, así como con la de los demás colectivos (ganaderos, cazadores, asociaciones conservacionistas, ciudadanos comprometidos, escolares…), estamos consiguiendo que esta magnífica rapaz vuelva a surcar, poco a poco, los cielos del sur peninsular.